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lunes, 24 de junio de 2013

Se prepara la nueva película de los X-Men: "Días del Pasado Futuro"



Desde que se supo que la siguiente entrega de la saga X-Men iba a llamarse X-Men: Days of the Future Past empezaron a propagarse toda clase de rumores en las redes sociales. Tal vez por ello, Bryan Singer, el director del proyecto, se apresuró a anunciar en su cuenta de Twitter que estaba dispuesto a ir publicando avances sobre el rodaje de la película. Finalmente fue él el encargado de dirigirla, tras ser propuesto Matthew Vaughn en primer lugar (el director de First Class abandonó el proyecto en octubre de 2012). Su designación no ha sorprendido a nadie, pues Singer ya dirigió X-Men 1 y 2. En la tercera parte le sustituyó Brett Rattner (aunque a punto estuvo de hacerlo Vaughn), con el resultado que todos conocemos y que a muchos nos dejó con cara de póquer. Y es que la inesperada muerte del profesor Xavier, además de inútil desde el punto de vista narrativo, deja una patata caliente en las manos de los guionistas de su continuación. ¿Se trata, entonces, de la secuela de First Class, una especie de reboot de una franquicia que había tomado unos derroteros que no gustaron a la mayoría de los aficionados?

jueves, 20 de junio de 2013

"Las puertas de Anubis", obra maestra del steampunk

En 1983 aparecía una novela que, a la postre, inauguraría un nuevo sub-género en el vasto horizonte de la ciencia-ficción: el steam-punk. Se trata de historias de contenido fantástico, con la particularidad de estar ambientadas en la época victoriana, en la línea de las narraciones de Julio Verne y H.G. Wells, donde la tecnología predominante era la máquina de vapor. Actualmente, el movimiento literario ha dado origen a un movimiento cultural multimedia, con la aparición de grupos musicales, películas, pinturas y cómics de ambientación similar. 
   La novela que nos ocupa es, para muchos, la obra más lograda de Tim Powers. Ganadora de varios premios importantes, en ella se mezclan varios elementos que, tratados de otra forma menos inteligente, tenderían a chirriar de forma estruendosa: viajes en el tiempo, egiptología de finales del siglo XIX, hombres-lobo, criminales al estilo de los más desquiciados villanos de Batman y todo ello envuelto en un ambiente de thriller con personajes reales como Lord Byron y Coleridge.

martes, 18 de junio de 2013

"La Búsqueda de Kadji", de Lin Carter: espada y brujería de la de antes

Lin Carter pasará a la historia de la literatura fantástica por ser uno de los dos continuadores por antonomasia de la parte de la obra de Robert E. Howard que sentó las bases del subgénero llamado "Sword and Sorcery". Nos estamos refiriendo, sobre todo, a sus personajes más conocidos, Conan y el rey Kull, pero también a otros como Bran Mac Morn, Cormac, Sonja la Roja y Solomon Kane. El otro escritor que nos viene en seguida a la cabeza es, cómo no, L. Sprague de Camp. Aunque después hubo otros de gran renombre que utilizaron la franquicia Conan para lograr la difusión que les permitiría dedicarse a proyectos más personales (caso de Robert Jordan y su archifamosa Rueda del Tiempo), o para embolsarse una bonita cifra en su cuenta bancaria (Paul Anderson), los autores anteriormente citados se encargaron de terminar algunos relatos que el escritor tejano no pudo concluir en vida. Con mayor o menor acierto, la verdad es que realizaron un trabajo digno y muy respetuoso con su admirado referente, cuya influencia caló profundamente en toda una generación de escritores de literatura popular. Tal vez hoy en día oigamos "Conan" y la primera imagen que nos venga a la cabeza sea la de Arnold Scwarzenegger poniendo expresión brutal y resolviendo sus conflictos por la vía rápida sin más. Estaremos de acuerdo en que se trata de un arquetipo de personaje de ficción ampliamente extendido en la literatura fantástica, pero deberemos tener en cuenta que fue Howard con su personaje el que sentó las bases de todo un subgénero que hoy en día todavía perdura. 

jueves, 13 de junio de 2013

"Un fantasma recorre Texas": Fritz Lieber desencadenado



Pocos autores pueden alardear de haber dejado una huella imborrable en diferentes gáneros. Fritz Lieber no solo fue el precursor de los modernos relatos de terror urbano, sino que además fue pionero en la manera de escribir novelas de fantasía que cientos de escritores han seguido a partir de su célebre saga "Fafhrd y el Ratonero Gris", publicada durante los años cincuenta (de hecho, cobró hasta su muerte en 1992 derechos de autor por los productos de la franquicia "Dragones y Mazmorras", abiertamente inspirados en sus mitos). Pero son muchos los relatos y novelas memorables que este hijo de actores shakespearianos que nos ha legado en el género de la ciencia-ficción. La obra que nos ocupa hoy transcurre en un mundo marcado por la etapa posterior a la III Guerra Mundial, donde grandes zonas del globo están aún bajo los terribles efectos de la radiactividad y Texas se ha hecho con el control de toda la parte habitable de los Estados Unidos. El racismo más rancio y la fanfarronería de los nuevos amos del mundo es exagerado hasta lo absurdo en una deliciosa sátira que saca los colores a los tejanos de verdad, que se ven reflejados en las distintas escenas cargadas de humor que salpican la novela. No nos cuesta nada, desde la perspectiva actual, imaginarnos a George Bush en el papel de alguno de los dirigentes de esa hipotética sociedad que Lieber nos presenta de manera tan amena. El contrapunto a tanta estrechez de miras la dará el involuntario líder de la resistencia, un auténtico freak nacido y criado en un satélite espacial, que sufre las consecuencias de la ingravidez en sus carnes (aunque carnes tiene más bien pocas), pues apenas es más que un esqueleto sin músculos que es sostenido por un armazón de titanio.

lunes, 10 de junio de 2013

"La aventura del héroe": mapa de ruta de toda narración fantástica

Joseph Campbell fue un escritor estadounidense que dedicó su vida a estudiar la mitología y las religiones de la historia de la humanidad. De sus estudios se pueden extraer multitud de conclusiones de gran utilidad para los escritores del género fantástico y de aventuras o simplemente para aquellos a quienes les guste contar historias. Echemos un vistazo al camino que este autor llamó "la aventura del héroe" y comprobaremos que en esta estructura podemos encuadrar infinidad de novelas y películas, desde El señor de los anillos hasta Los Vengadores:
  1. El protegonista vive en su mundo, en su ambiente y rodeado de los suyos, hasta que...
  2. ...sucede un hecho extraordinario que pone en crisis su vida y le obliga a dejar su hogar.
  3. Al principio, el personaje se resiste a la "llamada de la aventura", porque el peligro es grande, pero...
  4. ...gracias a un guía que lo prepara, acepta el desafío.
  5. Abandona el hogar e inicia el camino a la aventura. A partir de entonces...
  6. deberá superar las pruebas que le salgan al paso, con la ayuda de ciertos aliados.
  7. Tendrá éxito y se irá amoldando a ese nuevo mundo, alejado cada vez más de la estabilidad inicial.
  8. Hasta que aparece la prueba vital a la que debe enfrentarse y en la que, como nunca, pondrá en juego su vida.
  9. Supera la prueba y recibe un premio, gracias al cual vuelve a casa.
  10. Emprende el regreso...
  11. ...pero por el camino topa con otro obstáculo, que le empuja a emplear la fuerza y la experiencia adquiridas durante el viaje, gracias a lo que consigue vencer.
  12. Rodeado de gloria, ahora sí llega a casa. La recompensa por el triunfo le permite restablecer el orden en su entorno ordinario.

domingo, 9 de junio de 2013

Fantasía autóctona con trasfondo medieval: "Un infierno en la mente"

Hace unos años, La biblioteca del laberinto reeditaba una novela que había aparecido en 1995 en la mítica colección de Anaya Ultima Thule que dirigía Javier Martín Lalanda. En su época pasó prácticamente desapercibida, si no fuera porque la crítica la destrozó sin contemplaciones. El motivo: bajo el seudónimo de Dorian Blackwood se escondía el propio editor de la colección. Pocos quisieron entender la obra como lo que pretendía ser, un homenaje a las lecturas caballerescas que fueron las predecesoras de las actuales novelas de fantasía épica. Aderezado con toques de ciencia-ficción (la acción transcurre en una hipotética Madrid del futuro), especialmente a las evocadoras novelas de la Tierra Hueca de las que muchos disfrutamos en nuestra infancia y aun ahora que estamos creciditos (Viaje al centro de la Tierra, Pellucidar...) y un descenso a los infiernos que tal vez se podía haber explotado más, en benefico de la obra. El autor es sobradamente conocido en los círculos de la literatura fantástica europea, pues está considerado la máxima autoridad en la figura de Robert E. Howard y su creación más universal, Conan de Cimmeria. Ha escrito varios ensayos fenomenales al respecto, entre los que podríamos destacar El cantar de las espadas, en los que demuestra sus inagotables conocimientos en literatura medieval (ha realizado traducciones y ensayos sobre el tema que se consideran entre los más acertados en la materia) y su buen hacer narrativo.

viernes, 7 de junio de 2013

Videojuegos que nos hicieron soñar (3): Shinobi y Bubble Bobble

Bubble Bobble:
¡Cuántas horas delante de la pantalla lanzando pompas y más pompas de chicle con las que envolver a nuestros enemigos! Para muchos, Bubble Bobble, el videojuego de Taito de los dragoncillos simpáticos ha supuesto todo un hito. Ser capaces de acabarse el juego (por supuesto, jugando a dobles, de otro modo resultaba imposible aunque circulaban leyendas urbanas sobre un japonés que lo consiguió en solitario) era una de las pruebas que todo preadolescente debía completas antes incluso de poder besar a una chica. Vale, tal vez estoy exagerando, pero lo que nadie discutirá es que su pegadiza musiquilla de xilófono era la banda sonora de muchas de nuestras tardes de vagancia. Los controles eran simples: un botón para saltar y otro para disparar burbujas. Si se dominaba la técnica, se podía saltar sobre las pompas sin romperlas y así aprovechar su ascenso para alcanzar la parte más alta e inaccesible de la pantalla. El objetivo: limpiar el escenario de enemigos y acumular riquezas en forma de fruta, objetos de valor y las letras de la palabra EXTEND, que aparecían dentro de burbujas y al completarnos nos darían una vida extra y el privilegio de pasar automáticamente de pantalla. En nuestra ayuda podíamos recoger diversos objeto que mejoraban nuestras habilidades: el zapato para movernos a máxima velocidad, los dos caramelos hacían que disparásemos más lejos o más deprisa, el paraguas nos hacía saltar varias fases de golpe... Pero si no éramos lo bastante rápidos en completar nuestra tarea, después de una inquietante cuenta atrás aparecía la muerte, personaje invulnerable que pasaba a través de las paredes y mataba con su toque a nuestro personaje. Cuando la muerte aparecía, la música se aceleraba para ponernos nerviosos y todos los enemigos se movían más deprisa, para terminar de complicar aún más la misión.

jueves, 6 de junio de 2013

Ecos de una infancia fantástica: Ulises 31

Corría el año 1982 y las expectativas de todos los que por aquel entonces éramos niños (aunque algunos todavía lo seamos en gran medida) estaban puestas en la franja horaria que va entre las 15:30 y las 16:00h los sábados, después de comer. Era el momento en que podríamos sentarnos delante del televisor y disfrutar con los dibujos animados que TVE hubiera programado para esa temporada. Belfi y Líllibit, Los Diminutos, Dartañán y los tres mosqueperros... Pero antes de todas ellas estuvo una serie franco-japonesa que nos llevó más allá de nuesta galaxia para vivir aventuras sin par que acaparaban nuestros juegos infantiles de aquellas lejanas tardes de verano. Estoy hablando,
cómo no, de Ulises 31. Una extrapolación a un entorno de temática de ciencia-ficción del mito de la Odisea llevado a cabo con un acierto pocas veces igualado, incluso en nuestros días. A pesar de que se trataba de una serie para todos los públicos, sin duda resiste airosa un segundo visionado treinta años más tarde con unos añitos más en las alforjas.

miércoles, 5 de junio de 2013

Elric, el eterno atormentado. Los mundos de Michael Moorcock.

El polifacético autor británico Michael Moorcock dirigió el semanal dedicado a la fantasía y la ciencia-ficción New Worlds desde 1964 hasta 1971. En ella aparecieron algunos de los escritores más exitosos de la llamada Nueva Ola del género fantástico. Como autor, a Moorcock se le recordará sobre todo por la creación del Multiverso, donde varias realidades alternativas coexisten y, en ocasiones se entrecruzan. Este concepto es hoy en día un recurso muy utilizado tanto en películas y series televisivas como en novelas y comics de todo el mundo. Son varios los personajes a los que ha dado vida en sus obras, pero sin duda el que más popularidad ha alcanzado es Elric de Melniboné, el emperador albino. Se trata del heredero de un decadente imperio que antaño fue el más glorioso de todos los reinos. Elric, enfermizo y apocado, solo tiene interés para sus libros y descuida las cuestiones de estado. Su primo, celoso de su poder y deseoso de hacer la guerra a los Reinos Jóvenes que salen de su letargo, idea un plan para matar a Elric y secuestrar a la hermana de éste, Cymoril. En sus aventuras, Elric estará acompañado por su espada vampírica, Stormbringer, que se alimenta de las almas de sus víctimas. El albino es un personaje complejo, con una lucha interna consigo mismo, siempre vacilando entre sucumbir al ansia asesina de la espada o permanecer virtuoso en sus aventuras.

martes, 4 de junio de 2013

"Mundo anillo": otro clásico esencial de la ciencia-ficción

En el año 1970, Larry Niven alcanzó la fama con su novela Mundo Anillo, que no obstante fue alabada y enostada a partes iguales por la crítica. Las razones que esgrimían sus detractores, principalmente gente del mundo de la física y la astronomía, eran de tipo técnico, pues se quejaban de la falta de rigor científico de los planteamientos de Niven. Se cuenta que en la Convención de Ciencia Ficción de ese año, estudiantes universitarios se agrupaban en los pasillos para gritar: "¡Mundo anillo es inestable!". Paradójicamente, como cualquier publicidad es buena publicidad, el debate que suscitó no hizo sino aumentar la popularidad de la obre y propiciar una continuación en la que el autor "reparaba" los defectos de la primera parte, callando así las voces de los puristas más acérrimos.
Sin embargo, el lector casual que descubra la novela encontrará motivos más que suficientes para terminarla de un tirón. Está muy bien escrita y el misterio se mantiene hasta el final, a saber: aparece una extraña y gigantesca estructura en forma de anillo en torno a una estrella en mitad del Espacio Conocido. Es una época de gran avance tecnológico en la que ya se mantienen relaciones con otras razas alienígenas. Los habitantes de la Tierra son longevos pero mantienen intactas las facultades físicas gracias a los avances de la medicina. Luis Wu, un juerguista empedernido hastiado de su errática condición, es seleccionado junto a otra humana aparentemente lela y dos extraterrestres (uno puramente intelectual y el otro una especie belicosa que evolucionó de los felinos) para ir a investigar el fenómeno. Deberán recorrer la interminable superficie de la plataforma, tratando de averiguar por qué las ruinas que encuentran a su paso, vestigio de una civilización evolucionada, están ahora pobladas de formas de vida primitiva. En el transcurso de este viaje iniciático, correrán numerosas aventuras y descubrirán que cada uno de ellos ha sido seleccionado por los extraterrestres para la misión por tener un papel específico que desempeñar.

lunes, 3 de junio de 2013

Imprescindible, genial y tremendamente divertido: "El juego de Ender"

A mediados de los años ochenta, un joven Orson Scott Card irrumpía en la escena con esta tremenda historia que arrasó en los premios Hugo y Nebula (quizá los más prestigiosos en el terreno de la ciencia-ficción), entre otros. Casi treinta años después, se anuncia que la novela tendrá versión cinematográfica (no sé si pensar que esto es algo bueno o algo malo, a juzgar por algunos de los destrozos que se han visto últimamente). Y es que ya iba siendo hora de dar a conocer esta tremenda historia al público que no lee habitualmente novelas de este género. Son legión los lectores de narrativa realista que han descubierto una afición por el género fantástico a raíz de leer, por recomendación o por casualidad este clásico.
En una Tierra de un futuro no muy lejano, los gobiernos viven obsesionados por la amenaza de los Insectores, raza alienígena de aspecto monstruoso. Por ello, todos los esfuerzos se vuelcan en idear una estrategia que conduzca a su aniquilación. Ya se sabe: "cariño, mata a la araña de la cocina, que me da asco". En la Escuela de Batalla se recluta a los niños con un mayor potencial de convertirse en el siguiente gran General de la Guerra que lleve a la Humanidad a una victoria gloriosa sobre sus enemigos. En esto, nos recuerda bastante a las primeras novelas de Harry Potter, que hay que recordar que son bastante posteriores a ésta.

domingo, 2 de junio de 2013

Videojuegos que nos hicieron soñar (2)

Hoy recordaremos los salones de máquinas recreativas a los que muchos de nosotros acudíamos más pelados que un pingüino. Por cinco duros se podía jugar una partida y el colmo de la popularidad era ser familia del encargado de la sala y que te pusiera unos créditos gratis. Por aquellos días de eterno verano juvenil, en las que las tardes transcurrían plácidamente entre reposiciones de "El coche fantástico" y "El equipo A" (algunas cosas no cambian), una visita a la bolera servía como excusa para encontrarse con los amigos y matar el tiempo.
Golden Axe:
El planteamiento era clásico y efectivo: había que guiar al guerrero de turno por las distintas fases hasta llegar al jefe final, un gigantesco villano llamado "Death Adder" que tenía mucho del Death Dealer de Frazzetta. Se podía elegir entre el consabido bárbaro, la amazona y un enano (aunque de estatura bastante alta para serlo) con un enorme hacha, que a la postre era el mejor personaje posible. Entre los aspectos destacables, la posibilidad de robar diferentes monturas a los enemigos y utilizarlas en combate (dragones escupefuego, aves-reptil que golpeaban con la cola). El apartado gráfico estaba muy bien logrado para los videojuegos de aquella época y la banda sonora era envolvente. También era posible echar mano de la magia en momentos comprometidos; cada personaje tenía la suya propia y era capaz de provocar terremotos, lluvia de meteoritos o la aparición de un dragón gigante que lo arrasaba todo con su aliento. El juego tuvo una muy acertada versión en PC y Sega Megadrive.