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domingo, 29 de junio de 2014

Amadís y el rayo de hierro, de Luis Guillermo del Corral

Quienes ya hemos rebasado la frontera de los treinta recordamos una época en que se podían encontrar todo tipo de novelillas en los kioskos, habitando entre tebeos y revistas. Estoy hablando de los bolsilibros, una especie que se creía en extinción y de la que tan solo han sobrevivido algunos especímenes de Marcial Lafuente Estefanía, de temática del oeste, que se pueden encontrar a precio irrisorio en los establecimientos chinos, y algunas de Jazmín, con contenido romántico. 
Afortunadamente, todavía quedan (quedamos) nostálgicos que añoramos aquellos días y un formato de novelas breves que nos traían las más trepidantes, macabras y enloquecidas ficciones, acompañadas por unas portadas que conseguían venderte el producto por sí solas. NeoNauta Ediciones es la primera editorial que ha saltado a la palestra (aunque en años recientes ha habido alguna que otra intentona que no acabó demasiado bien, al parecer, de reeditar viejos clásicos de terror), y lo ha hecho con fuerza. Hasta cuatro títulos han sacado al mercado con apenas un mes de diferencia. 
La novela que encabeza esta entrada, del joven escritor Luis Guillermo del Corral, retoma un personaje clásico de nuestra literatura medieval, nada menos que Amadís de Gaula, cuyas andanzas acabaron por volver loco al ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha. Se trata de un personaje puesto al día, tal y como viene haciendo la industria del cine con los John Carter, Frankestein y compañía, para ofrecernos nuevas historias más acordes con el gusto de los espectadores (y lectores) actuales. 
Mediante el recurso del manuscrito encontrado, el autor nos introduce en un mundo paralelo de espada y brujería en el que los demonios, nigromantes y héroes campan a sus anchas, derramando su melodía de sangre y vísceras con generosidad.

En contraposición a la high fantasy a lo Tolkien que lleva años imperando, por aquí no se verán elfos melancólicos, enanos quejicas ni dragones habladores. La espada y brujería es el género cuyas bases estableció Robert E. Howard con Conan y otros personajes, y continuaron después Fritz Lieber, Roger Zelazny, Lin Carter y un sinfín de autores. Pero tal vez sea su versión del noveno arte la que más nos haya llegado, con la inolvidable La espada salvaje de Conan y la mítica revista 1984. Las pinturas de genios como Frank Frazzetta encontraron en este género su mejor medio de expresión, elevándolo a la categoría de arte sublime. Sus señas de identidad son el erotismo descarnado, el gore bien utilizado y la magia negra como gran opositor de unos héroes con motivaciones también un pelín egoístas o ambiguas.
Volviendo a Amadís y el rayo de hierro, como aficionado a este tipo de historias debo decir que me ha cautivado. El autor hace gala de una narrativa ágil y fluida, huyendo de vanas exhibiciones de estilo recargado, pero a la vez con esas pinceladas barrocas que nos hacen saborear las historias ambientadas en tiempos lejanos. Lo mejor de todo es que en el planteamiento de la historia se da a entender que este relato puede ser el preludio de una saga memorable. Esperemos que las ventas acompañen y podamos ver más de este personaje tan nuestro.

Ahora bien, algunos estarán meneando la cabeza al saber el precio de cada bolsilibro. Son 4,95 €, que tal vez pueda parecer algo excesivo por una novelilla de reducidas dimensiones, papel barato, letra pequeña y cien páginas de extensión. Máxime cuando es posible encontrar bolsilibros de segunda mano por un euro o incluso menos en librerías de viejo o rastros. Pues depende. Cuando uno compra un bolsilibro antiguo, no sabe muy bien qué se puede encontrar. Tengamos en cuenta que aquellos autores eran más prolíficos que los negros de Stephen King, por lo que en muchas ocasiones, y salvo algunos escritores que estaban muy por encima de la media, el resultado no era todo lo bueno que cabía esperar. También me gustaría poner algunos ejemplos gráficos respecto a lo relativo de considerar algo caro o barato:

A) Estás en Cyberdark. Acabas de pedir dos novelas que te interesaban. Antes de confirmar el pedido, echas un vistazo a las ofertas y acabas comprando una novela que, por la portada tiene buena pinta. Son 300 páginas por diez euros. Cuando la recibes en tu casa, eres incapaz de pasar de la página veinte porque es infumable. ¡ERROR!

B) Vas a ir al cine con tu pareja o un amigo. No sabes muy bien qué película ver. Dejas elegir a tu acompañante. Son siete euros y la bebida, en total diez. Media hora después, desearías haber traído una navaja bien afilada para poder cortarte las venas. ¡ERROR!

C) Sales de noche y entras en un pub de moda. Ves a una chica que te gusta y está sola. Pides un gin tonic y te vas acercando. Cinco euros te cuesta la broma. A los cinco minutos, aparece el novio de la chica y le da un beso. Te atragantas con la bebida y se te cae casi toda al suelo. De todos modos, sabía raro porque el vaso tenía restos de jabón. ¡ERROR!

Conclusión: en este caso, el precio está totalmente justificado y lo he pagado con gusto. Prefiero un buen bolsilibro a cinco euros que un ladrillo infumable a veinticinco.

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